articulos

Las ladrilleras de Matamoros, símbolo histórico del desarrollo de La Laguna

Tres hornos despampanantes adornan la entrada de Matamoros, Coahuila, justo en el entronque que divide a la autopista de cuota con la carretera libre a Saltillo. Allí, se fincó uno de los símbolos de desarrollo y crecimiento más importantes de La Laguna: Las ladrilleras de Matamoros.

ladrilleras de matamoros

Tres hornos despampanantes adornan la entrada de Matamoros, Coahuila, justo en el entronque que divide a la autopista de cuota con la carretera libre a Saltillo. Allí, se fincó uno de los símbolos de desarrollo y crecimiento más importantes de La Laguna: Las ladrilleras de Matamoros.

¿Cuál es la historia de las ladrilleras de Matamoros?

El 17 de septiembre de 1906, veinte años antes de que Matamoros fuera erigido como ciudad, se constituyó la Compañía Industrial Ladrillera de Matamoros. Allí, el ingeniero alemán Shum Bueger construyó cuatro cocedores y la chimenea para fabricar ladrillos.

El lugar, está fincado justo frente a la Vega del Marrufo, un brazo del Río Nazas que abastecía a la localidad y a la misma empresa que fue motor y uno de los principales símbolos industriales y de desarrollo de inicios del Siglo XX.

La ladrillera empezó a funcionar en 1907 ya de manera formal. Fue trabajando bajo la administración del ingeniero Shum Bueger. El ladrillo que se producía en Matamoros llegó a exportarse al sur de Estados Unidos, particularmente a Texas y también a Monterrey, Nuevo León.

El cronista de Matamoros, Mauricio Lamas, refiere que el propio ladrillo producido en Matamoros fue utilizado, en gran parte, para construir una buena parte de la ciudad de Torreón. Seguramente las edificaciones más antiguas, que datan de las primeras dos o tres décadas de Torreón como ciudad, fueron hechas con producto local, con ladrillo fabricado con el agua y la tierra y el lodo del Nazas, de las montañas y de sus recursos naturales.

¿Qué pasó con las ladrilleras de Matamoros?

Por décadas, las ladrilleras de Matamoros dejaron de funcionar. Los cuatro hornos instalados por el ingeniero Bueger quedaron totalmente abandonados. La entrada al municipio estaba adornada por un lugar histórico que demandaba atención, mantenimiento y un sentido homenaje.

Así, la iniciativa privada anunció un proyecto en 2018 para rehabilitar el lugar, acondicionar áreas verdes, bancas y espacios lúdicos, para honrar el lugar que fortaleció la economía local por muchos años.

Los cuatro hornos fueron rehabilitados por completo y se creó un museo histórico que fue inaugurado por el gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme, el entonces alcalde de Matamoros, Juan Carlos Ayup Guerrero y por Ernesto y Leticia Herrera Ale, en representación de la empresa Chilchota.

La sede de lo que era la Compañía Ladrillera de Matamoros, ahora se convirtió en La Plaza de las Ladrilleras, un espacio al que la familia Herrera le inyectó un millón de pesos para rehabilitarlo. 

El historiador y cronista de Matamoros, Mauricio Lamas, comentó en un video/ semblanza que hizo en homenaje a las ladrilleras de Matamoros, que éstas incluso han sido visitadas por turistas alemanes, ya que la estructura y funcionamiento de los hornos es similar a los que se utilizaban en los campos de concentración en Europa, durante la segunda guerra mundial.

Los turistas alemanes que llegan a visitar el lugar, no lo hacen para recordar con felicidad, honor u orgullo los crímenes de lesa humanidad que encabezó Adolfo Hitler, sino para reflexionar sobre la trascendencia histórica que estas atrocidades ocasionaron para la memoria del planeta.

Actualmente, además de Museo Histórico, las ladrilleras de Matamoros forman parte de un pequeño corredor turístico que incluye un hotel y dos restaurantes. 

Turistas nacionales que vienen del noreste de México, y que se dirigen hacia el Pacífico o al centro y sur del país, ya no tienen que detenerse en Torreón para comer y descansar. Ahora muchos de ellos prefieren comer en El Pinabete, conocer las ladrilleras y descansar antes de continuar su camino por la carretera.

Así, el legado industrial y arquitectónico que dejó el ingeniero alemán Karl Shum Bueger, y que rescató la iniciativa privada, es, hoy en día, epicentro del turismo local y nacional de Matamoros, Coahuila, un punto de encuentro para las y los mexicanos que transitan por el noreste del país.

¿Te gustó esta nota? Te puede interesar: Gorditas del ejido Hormiguero; para muchos, la mejor comida de Matamoros.

linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram